Trabajar mata
29 Enero, 2010
Publicado el viernes 29 de enero en el Diario de Teruel. Obra de Evaristo Torres. Puedes encontrar más artículos no publicados en el Diario de Teruel en su blog, está enlazada a la derecha de la web.
Leo en la prensa que el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y la presidenta de la patronal de seguros, Pilar González de Frutos, pretenden alargar la vida laboral hasta los 70 años. Don Gerardo se pone de ejemplo chuleándose de que tiene 67 tacos y sigue currando. Pues si se hubiera jubilado antes, a lo mejor no habría jodido a tanta gente con su Air Comet de las narices. Además yo soy de la escuela del novelista Isaac Rosa que dice que trabajar cansa. Y seguidor del yerno de Carlos Marx, Paul Lafargue, quien en un librito que regala el diario Público, titulado El derecho a la pereza, deja bien claro que tenemos que abandonar ese culto al puto trabajo explotador y alienante.
¿Para qué deslomarse trabajando diez y doce horas y llenar los bolsillos de los explotadores? Así funciona el asunto: trabajar como bestias hasta llegar a la sobreproducción. Crisis por un estancamiento del consumo. Paro y todos a la mierda—excepto empresarios, políticos y banqueros—. Agotamos los pocos ahorros que tenemos, el banco se queda con nuestra casa y vuelta a empezar. Además trabajar, lo que se dice trabajo productivo hay muy poco. Si empezamos a contar a los ociosos—empresarios, guardianes para proteger a los ricos, escribientes para llevar las cuentas de los acaudalados, bufones para entretener a los que tienen viruta, políticos para apuntalar el sistema de explotación, resulta que los que realmente dan el callo son cuatro, los mismos de siempre. Si se repartieran el trabajo productivo y los beneficios, a lo mejor con tres horas al día de curro sería suficiente para subsistir. Y el resto del tiempo, a cultivarnos, a folgar con nuestro pariente o parienta, pareja de hecho o de derecho, a contemplar las estrellas en la terraza o a rascarnos la barriga al sol. No me enternece don Gerardo cuando afirma que “muchos empresarios en esta crisis han tenido que comprometer su patrimonio”. Por mucho que lo intento no me sale ni una cochina lagrimilla. Dichoso él que tiene un patrimonio para comprometer. Miles de parados se han tenido que deshacer hasta del perro, para ahorrarse el gasto de las bolas de Royal Canin. Háganme caso, trabajar, además de cansar, puede llegar a matar.